Las entidades de ahorros Caja Laboral e Ipar Kutxa se fusionaron en 2012 dando como resultado una nueva entidad llamada Laboral Kutxa.

Ipar Kutxa incluye de forma habitual cláusula suelo en sus hipotecas, por lo que ha sido demandada ante los tribunales en varias ocasiones. Como consecuencia, en junio de 2013 un juez de Bilbao le ordenó retirar el suelo de la hipoteca de una cliente a la que también tiene que devolver los 9.194,42 € cobrados de más durante el tiempo que la hipoteca tuvo suelo y no pudo beneficiarse de las bajadas del Euríbor.

Meses después, en diciembre de 2013, otro juez bilbaíno daba la razón a 20 hipotecados, obligando a la entidad a retirar el suelo que tenían (de entre el 2,75% y el 4%, descompensado con un techo del 15%) y a devolver el dinero cobrado de más por haber tenido cláusula suelo mientras el Euríbor estaba más bajo.

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El juez se amparó en la sentencia del Tribunal Supremo, que el 9 de mayo de 2013 declaró nula la cláusula suelo de las hipotecas de BBVA, Novacaixagalicia y Cajamar por entender que hubo falta de transparencia en su contratación. El juez de Bilbao que ha condenado a Ipar Kutxa ha dicho que el suelo en las hipotecas de esta caja estaba enmascarado entre un montón de datos que confundían al cliente y que, además, el hecho de poner un techo daba falsa apariencia de que el suelo estuviera compensado.

Por su parte, Caja Laboral también ha comercializado hipotecas con suelo. Esta caja vasca fue obligada en octubre de 2013 a suspender de forma cautelar, sin sentencia firme (o sea definitiva) el suelo de sus hipotecas, ya que sus clientes tenían pactado pagar Euríbor + 0,50% y estaban abonando unos intereses del 3%, que es el suelo que habían firmado sin enterarse bien con la entidad.

El juez, de un tribunal de Bilbao, se basa en la sentencia de mayo de 2013 del Tribunal Supremo para considerar que los clientes no tenían verdadero conocimiento de lo que estaban firmando ni de la enorme carga económica que les iba a suponer el suelo. Por eso decidió adelantar los efectos de la sentencia, cuando todavía no era firme, para que los hipotecados dejaran de asumir por culpa del suelo un gasto extra de 200 € al mes. Según el juez, el suelo quedaba muy descompensado con el techo de la hipoteca.